el “SER PARA LA MUERTE”…

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Supongo que  puedo copiar del blog FILOSOFIA CRÍTICA, con permiso de Jaume Farrerons, su  autor, el interesante texto que sigue a continuación.:
La experiencia del ser para la muerte en cuanto vivencia originaria de la verdad, va acompañada de la superación del temor a la muerte, pero no porque uno no vaya a morir o haya sido salvado, sino porque el existente, lejos de contemplar ya la finitud como algo ajeno que afecta a su felicidad o pervivencia futura, se identifica con la muerte, se deja poseer por ella  y deviene aquél ente abierto al ser que, en cuanto tal, ha superado el miedo y no puede ser sometido a Yahvé:
“cuando el “ser ahí” (=el existente), anticipando la muerte, permite que ésta se “apodere” de él, se comprende, libre para ella, en la peculiar superpotencia de su libertad finita, para poder tomar sobre sí en ésta, que sólo “es” en el haber hecho la elección del caso, la impotencia del “estado de abandonado” a sí mismo, y para volverse, en esa misma libertad, clarividente para los accidentes de la situacíón abierta”
(Martin Heidegger, “El ser y el tiempo”, FCE, p. 415).
El fragmento se encontrará en la página 384 de la edición alemana y ha sido reproducido en su lengua original en la columna derecha de nuestro blog. La importancia de este pasaje de la filosofía de Heidegger en la historia de la cultura es tal, que no se puede entender el nuevo año cero de nuestra era, 1945, y todo lo que vino después, sino a partir de la radical negación del judeocristianismo que dicho pensamiento supone por toda la eternidad.  Para hacernos una idea de las dimensiones de la ruptura y de la auténtica verdad oculta del “fascismo”, basta leer el siguiente pasaje de Santo Tomás de Aquino:
“No hay en verdad cosa más difícil que la muerte (…) Siendo la muerte el mayor de los males, es el mayor ejemplo de paciencia el sufrirla sin turbación de espíritu (…) En consecuencia a esto, dice el Apóstol, hablando de la pasión de Cristo, en su Epístola a los hebreos: “Para destruir por su muerte al que tenía el imperio de la muerte, es a saber, al diablo”.”
(Tomás de Aquino, “Compendio de Teología”, Cap. CCXXVII).
En efecto, para el “fascismo” la muerte no es el mal absoluto, sino, antes bien, la condición de posibilidad de lo más alto, es decir, del acto ético. Por este motivo, a los ojos del judeocristianismo y mucho antes de que pueda hablarse de genocidio alguno a propósito del fascismo, éste ya se ha convertido en el mal absoluto en el contexto discursivo y político de las versiones religiosa (derecha) y secularizada (izquierda) del sistema de valores judeo-cristiano.Martin Heidegger y Laureano Luna 

Compárese la experiencia del “ser para la muerte” (germánica en su esencia) con la antiheroica y judaica experiencia de la suprema identidad reivindicada por el católico reaccionario Laureano Luna, quien en estos momentos usurpa con su ideología el lugar reservado a Heidegger en la fundación de la izquierda nacional. De nuevo, tenemos a la derecha judeo-cristiana infiltrada en nuestras líneas, pero esta vez no lo vamos a consentir.

Jaume Farrerons
21 de octubre de 2010
Publicado por Jaume Farrerons en 7:18 AM

Comentarios:

 

Anónimo dijo…

Sin embargo dentro de la tradicion judeo-cristiana tambien existe la idea del martir, o en el islam la idea de la guerra santa, aquel q comparte como fin supremo el acto etico de la muerte, q acepta la necesidad de la muerte para servir a un ideal. Obviamente me puedes alegar a esta afirmacion q en teoria se espera tambien una recompensa en el más allá q si paraiso o jardines del Edén… pero bueno lo q quiero decir es q nadie muere solo por morir, es necesario buscar un ideal real o imaginario. Si morimos por nuestro pais, o por un mundo mas justo, entonces q me vas a decir q estoy trasplantando directamente las bases de la filosofia judeo-cristiana al materialismo? El fascismo no es morir por morir, implica tambien morir por un ideal, no como vienes a decir tu q el ideal sea la muerte en si. Bueno, perdona si me he extendido, te agradeceria alguna aclaracion por tu parte, un abrazo Jaume…
2:03 PM
 

Jaume Farrerons dijo…

Te voy a resumir la tradición judeocristiana en un pasaje de las denominadas Sagradas Escrituras: “Si los muertos no resucitan, comamos y bebamos que mañana moriremos” (1ª Cor, 15, 32). La relación judía con dios es un pacto comercial, en virtud del cual, la obediencia se recompensa con la salvación y la vida eterna.El martir cristiano espera esa compensación y sus sufrimientos son sólo la parte del contrato mercantil que le toca cumplir a cambio de la felicidad en el más allá o en la todavía más materialista resurreción de la carne y disfrute del reino de Dios (de hecho, la vida eterna es una idea platónica, lo cristiano es la hebrea carne renacida que goza de los bienes terrenales para siempre). 

Yo no he dicho que la muerte sea un fin en sí. Lo que he dicho es que representa la condición de posibilidad del acto ético. El acto ético es, él mismo, ese fin en sí. Aquéllo más alto. Está expresamente aclarado en el texto.

El acto ético da sentido a la muerte. Pero la muerte, por sí misma, no significa nada desde el punto de vista ético (un cobarde que huye y es abatido por la espalda también muere, no lo olvidemos). He subrayado esta cuestión: hagamos lo que hagamos, moriremos. La muerte nos ofrece una oportunidad de darle sentido a la vida finita, pero depende de nosotros, de nuestra libertad, realizar esa posibilidad abierta.

El fragmento de Heidegger implica, si se lo lee con detención, estas importantes distinciones.

Una cosa es un ideal y otra muy distinta una recompensa. En el heroísmo el ideal es la realización del acto ético como tal, y éste excluye, por principio, el pago o compensación de cualquier tipo, no digamos ya la felicidad eterna.

De ahí la ineludibilidad de la muerte. Condición necesaria, pero no suficiente de la existencia auténtica. La finitud constituye, en una palabra, el fundamento ontológico de la eticidad.

Existen una serie de cuestiones que iré aclarando en posteriores entradas, pero creo que he contestado a tu pregunta.

Saludos y gracias.

3:26 PM
 

Anónimo dijo…

Sinceramente no soy capaz de ver la diferencia entre un ideal y una recompensa, conste q no lo digo por llevarte la contraria. Nadie hace algo sin esperar una recompensa a cambio. Puedo aceptar e incluso compartir contigo q esa recompensa no sea de orden material o en un supuesto paraiso despues de morir. Resulta evidente q con Nietzsche el hombre ya ha alcanzado la madurez de su condición, es consciente de su finitud y a uno no le venderan la moto los curas nunca mas. Sin embargo la funcion de un ideal es precisamente la de una recompensa de orden psicologico. Al morir uno espera ayudar a corregir el ciclo de una injusticia, una asimetria de cualquier orden o como minimo ser un ejemplo para los demás, una forma de seguir viviendo en el recuerdo si se quiere. Aunque seamos racionales no por ello dejamos de ser animales y por ende en esencia egoistas por mucho q disfracemos esos deseos e inseguridades con grandilocuentes mitos e ideales. Por otro lado, tampoco entiendo esa fijación en la muerte de la filosofia alemana, mas q buscar una muerte etica lo q se debería perseguir es una vida util. Lo q se necesita aquí son soldados vivos y no heroes muertos. Un abrazo Jaume, me resulta muy agradable encontrar compañia inteligente…
11:42 AM
 

Jaume Farrerons dijo…

Los esquemas judeocristianos han penetrado tanto en nuestra conciencia que ya no distinguimos entre el “ideal” y la recompensa.Que la mayoría haga lo que tú describes (un hecho indicutible) no significa que la búsqueda del sentido se confunda CONCEPTUALMENTE con la compensación (material, psicológica o de cualquier tipo). 

La ética nos dice lo que debe ser, no lo que hace un porcentaje muy elevado de personas; ésa es una cuestión estadística, de psicología, de sociología, etc., que no demuestra nada, excepto la forma de ser habitual de los “humanes”. PERO NOSOTROS PROPONEMOS UN NUEVO CANON ANTROPOLÓGICO.

No hay “fijación” ninguna -no se me escapa la connotación patológica que rezuma la palabra- en la muerte, sino el reconocimiento de que la muerte es la condición de posibilidad del acto ético más excelso, a saber, el propio sacrificio sin compensación, sólo por deber, al servicio de la verdad.

Sin la muerte, dicha perfección moral no podría existir. De ahí que la muerte tenga un sentido Y NO SE PUEDA IDENTIFICAR CON EL MAL ABSOLUTO, como hacen los cristianos.

La realización del ideal ético es un fin en sí mismo que:

a/ acepta la muerte como condición de posibilidad del acto ético y la hace suya en cuanto tal;

b/ rechaza cualquier tipo de compensación como mácula a la dignidad heroica de ese acto, entendido como culminación del ser.

Por supuesto, para la mayoría de los humanes esto es imposible, impensable, absurdo, etc. Consciente de ello, he distinguido expresamente entre humanos y mortales. Unos y otros se oponen en un plano radicalmente ontológico.

Una vida útil, dices, pero ¿qué define lo útil? ¿La felicidad del mayor número?

Dime cuáles son los criterios para determinar la utilidad de un acto y de una existencia como articulación proyectual de actos con un sentido o fin.

El acto ético supremo, el sacrificio heroico, no excluye una vida inspirada en lo ético al servicio de la verdad, sólo define el caso límite de la ética. Aquí no se pide a nadie que muera de forma teatral o abandone gratuitamente la vida y sus responsabilidades, sino, antes bien, que, en todo momento, esté dispuesta a lo más grande si es necesario e inspire en dicha disposición heroica todos sus actos cotidianos como patriota, ciudadano, trabajador, militante…

Esa vida al servicio de “lo útil” de la que hablas me huele en cambio a chamusquina cristiano-americana.

Para nosotros lo supremo es la verdad y la vida que queremos es la vida en la verdad y por la verdad. En su defensa estamos resueltos a morir. ¿Te parece poco “útil” esta ética?

2:36 PM
 

Anónimo dijo…

No busques conspiraciones cristiano-americanas detras de las cortinas, en esencia pienso en la misma linea q tu, yo tambien entiendo q despues de la revolucion francesa queda claro q el un valor supremo debe ser el de la busqueda de la verdad y que el ns encarna ese ideal. Te agradezco la aclaracion de la muerte heroica, ahora entiendo mejor el tema. Mencion aparte merecen algunas breves puntualizaciones. En mi opinion el ns exagera sobremanera la faceta racional del ser humano. El hombre es un compendio de la razon junto con un conplejo conglomerado de pasiones, instintos… consecuencia de su naturaleza animal. Pretender q alguien se mueva solo por deber al servicio de la verdad me parece completamente alejado de la realidad y por ende de la misma verdad. El ser humano quierase o no se mueve en gran medida bajo el esquema de estimulo-respuesta, se busca siempre una satisfaccion por bien q ésta no sea de orden material tal como apuntaba en mi anterior comunicación. Imaginate a Rudel en el momento de recibir la Ritterkreuz de las manos del propio H. Te lo puedes imaginar ahora rechazando la condecoracion con las siguientes palabras: -lo siento mein Führer pero ese pedazo de metal para mi no significa nada, es mas me resulta ofensivo, es una macula a mi dignidad heroica, toda esta escenificacion me resulta una escena grotesca pues yo no necesito de nada mas q de la propia satisfaccion personal del deber cumplido… Creo q fue Napoleon quien afirmo q el hombre se mueve por chucherias en alusion a la legion d´honneur. Con todo ello quiero venir a decir q me resulta imposible compartir el apartado b de tu tesis. Tu lo q haces Jaume, es crear una teoria basada en pensamientos abstractos, no en al realidad, en la verdad…
Por otro lado, obviamente te acepto y comparto como un ideal supremo el de la busqueda de la verdad, me resulta rocambolesco q la gente prefiera el vivir en la mentira perpetua por mucho q la testarudez de los hechos me lo demuestren cada dia a porrazos. Sin embargo pienso tambien q existen otras realidades supremas de igual valor q el de la busqueda de la verdad y que esas realidades se basan no en nuestro esquema racional de pensamiento sino en nuestra estructura psicologica irracional, por ejemplo el deseo de supervivencia… recordemos la pirámide de Maslow. Necesitamos pues a mi entender una teoria psicologica del ns y una teoria filosofica q sea integradora al objeto de dar satisfaccion a toda esta realidad tan plural en la q nos movemos. Muchas veces no hay suficiente con buscar la verdad, descrubrirla y ser consecuente con ella. Qué  hacer si choca por ejemplo la verdad con el instinto de supervivencia?
Quedo a tu disposicion Jaume…
11:16 AM
Anónimo Anónimo dijo…
Usted se contradice, primero afirma que el instinto de supervivencia es más importante que la verdad, después sostiene que el autor del post construye argumentos abstractos ajenos a la verdad, o sea, a la realidad. 

Pero la muerte es la verdad absoluta.

Heidegger no se utiliza un método constructivo-conceptual, sino descriptivo. El existente (Dasein) no es un montón de conceptos inventados, sino un fenómeno que muestra la fenomenología.

Una prueba de ello: todo lo que usted dice tiene que ser verdad para que lo aceptemos.

Usted es, ante todo, esa apertura a la verdad.

9:57 AM

Anónimo Fernando Marqués dijo…
Hola señor Farrerons, quería saber si me podría aconsejar algún trabajo de filosofía o extracto de algún autor acerca de ‘la esperanza’ que usted recuerde y que yo pueda añadir a un texto que forma parte de una propaganda de valores tradicionales. 

El texto en cuestión está en

http://www.comunidadeidentidad.com.ar/oro-en-la-sangre/la-esperanza.html

Mi idea es agregarle algún material extra de lectura, pero como estudio en una facultad de exactas no leo seguido y de lo que conozco no recuerdo nada de utilidad.

En la parte que dice ‘comunidad’ del sitio hay imágenes de la difusión.

8:52 PM

Blogger Jaume Farrerons dijo…

Yo no he hablado de ninguna “conspiración” cristiano americana. Primero me acusa de padecer una “fijación” con la muerte, ahora insinúa que veo conspiraciones… Mas para terminar, me da usted un abrazo. 

!Qué cristiano!

Eso de la conspiración se lo inventa usted, hombre. Yo he dicho y subrayo ahora que sus valores de usted son los de la derecha cristiano-americana utilitarista (aliada al comunismo contra Alemania, y no por casualidad, créame); lo que usted nos ofrece aquí es más de lo mismo: la utilidad, el bienestar, la “esperanza”, la vida eterna, el paraíso, etcétera. Ya sabemos a dónde nos ha conducido todo esto.

La demagogia discursiva derechista (propia de un cristiano, en esto la impostura es y será siempre un hecho estructural inherente a esta ideología) no tiene límites: se pretende incluso que, según mi planteamiento, un héroe habría de rechazar una medalla porque eso supondría una compensación.

Pero la cuestión, desde el punto de vista moral, no está en recibir o no una medalla, sino en si el presuto héroe ha actuado para obtener la medalla o si ha actuado por deber.

El tema es la motivación ética del acto.

¿Consideraría usted un héroe a alguien que realiza ciertos actos arriesgados o peligrosos al servicio de su patria con el fin de que lo condecoren?

Sobre esta parodia del pseudo héroe cristiano derechista hay una película que se titula “La cruz de hierro”. Hasta el sentido común ve lo que es un acto ético si se apura un poco en los matices de hecho.

EL CRISTIANISMO ES PURO MATERIALISMO.

Ya he citado los pasajes de la Biblia, que usted ignora, donde queda claro que para el cristiano obedecer a Dios es una cuestión de utilidad, o sea, de recomensa: “si los muertos no resucitan comamos y bebamos que mañana moriremos” (1 Cor, 15-32). !No se puede hablar más claro! !Si dios no me “salva” me lleno la tripa y me emborracho!

El cristianismo es la ideología “judía” por excelencia; la matriz, dicho brevemente, del capitalismo y de la sociedad de consumo actuales. Nadie puede entender ya en qué consiste realmente la ética en un mundo así. O muy pocos lo entienden sin un esfuerzo de reflexión y honestidad existencial (el camino emprendido por Heidegger). Pero una vez lo entienden, todavía menos son capaces de asumir la gigantesca tarea. Por eso la derecha tradicional está podrida y entregada a los poderes yanquis existentes; en una palabra, entregada A LA EXTREMA DERECHA JUDÍA, que es la que gobierna el planeta gracias a que todas las derechas nacionales se contaminaron tiempo ha con el cristianismo. Porque las élites occidentales se han judaizado al cristianizarse y ha actuado ya siempre, desde la cuna a la tumba, por utilidad, un principio que aplican a todo, empezando por lo sagrado mismo, mero instrumento para la “salvación” y “vida eterna” del negociante de turno.

En esto consiste ser burgués. Un burgués es un conservador hedonista y, claro, para vivir bien necesita creer que la muerte no es el final, de lo contrario incluso la agenda de lujos y goces dejaría de serlo en la constante y angustiosa anticipación de la finitud. Hace falta embrutecerse con la mentira más flagrante -la idea de la resurrección DE LA CARNE-, manchar también el alma con la impostura, el autoengaño y la comodidad de lo útil, a efectos de poder DISFRUTAR lo que se le ha robado al pueblo mediante la usura y la explotación.

Cristiano-americano. No se trata de una conspiración, sino de una COINCIDENCIA DE IDEAS. La derecha; la religión: la mierda MATERIALISTA, habando claro. !Pero encima van de espirituales y desprecian al “pueblo”! !Se pasean en sus cochazos dando lecciones de espiritualidad, de moral, etc!

Derecha: explotación y materialismo sin piedad.

Religión: la mentira de los ricos, la terapia existencial de los poderosos.

Saludos y un abrazo.

3:47 AM

Blogger Jaume Farrerons dijo…

A Fernando Marqués: le recomiendo “La espera y la esperanza”, de Pedro Laín Entralgo. 

Pero lo más granado sobre el tema esperanza nos lo ofrecen judíos como Emmanuel Lévinas.

Y la esperanza por excelencia, en su sentido secularizado, la analiza otro judío comunista, Ernst Bloch, en “El principio esperanza”. Le dedicaré una entrada en este blog para que los auténticos patriotas (que NO PUEDEN SER DE DERECHA RELIGIOSO TRADICIONAL sin incurrir en contradicción) empiecen a pensar hasta dónde llega la plaga espiritual materialista.

!Pasen y vean!

Ernst Bloch:

“El principio esperanza”, Ed, Trotta (tres tomos).

En los Col·loquis de Vic a los que asistí hace poco, uno de los ponentes, filósofo, afirmó que la herencia europea se compone de tres ingredientes:

a/ la racionalidad, aportada por los griegos;

b/ la técnica, aportada por los romanos;

c/ la esperanza, aportada por… los judíos.

Inmediatamente, propuse que, para re-europeizar Europa, suprimamos el filón hebreo.

Algunos empiezan a entenderme ya.

3:55 AM

Anónimo Anónimo dijo…
Entiendo su critica a el judio-cristianismo, pero no creo en mi lineamientos nacional revolucionarios, a pesar de que no soy catolico (nunca lo e sido) que todo lo catolico sea malo.
Claro la critica al Tomismo y claro a el protestantismo encabezado por Lutero y Calvino son parte de un problema mayor.
Aún así considero que dentro del catolicismo San Agustín y San Buenaventura son herederos de Platon que toca leer y observar. Gracias gran labor la realizada por ud. 

4:52 AM

Anónimo Anónimo dijo…
P.D El comentario anterior lo realizo de acuerdo a las lecturas que he hecho de un NR de mi país, que compara al tomismo, a Lutero y luego los engloba en un mismo paquete ideológico de Capitalismo, comunismo y nazismo, es decir la herencia materialista que claro está nosotros combatimos. 

Él luego aborda el tema luego del extenso libro, muestra como San Agustín y otros de la herencia platonista le sirven a nuestros lineamientos NR gracias. Me agradaría una respuesta.

5:10 AM

Anónimo Fernando Marqués dijo…
Yo pensaba que lo que decía el rabino lamm 

http://www.tora.org.ar/contenido.asp?idcontenido=1085

era una fanfarronería:

“Debido a que el Judaísmo habló de un Dios en el cielo a Quien podía la gente dirigir sus sueños con mucho entusiasmo, y Quien respondería positivamente a sus llantos, convirtió la Esperanza de un mito nebuloso, gaseoso, fantasioso, y hasta peligroso (como lo catalogaron los griegos) en la práctica seria, estructurada y espiritual que éste pregonaba. ”

y luego continúa

“Estas ilustres culturas (griega, romana…) trajeron al mundo una cornucopia de sensibilidad, poesía, lógica y filosofía, aunque sustrajeron de la humanidad un elemento rudimentario de vivir que mantiene a la gente en sus quehaceres diarios. […] La religión monoteísta se convirtió en la cuna del optimismo, mientras que el paganismo sufrió una crisis de melancolía, para finalmente desaparecer. ”

Siempre pensé que había una Esperanza al modo precrisitiano, activa-heroica, y otra esperanza al modo evangélico pasiva-sumisa,
y que el judaísmo tenía a su vez su Esperanza activa-heroica, sólo que reservándosela celosamente. Quedando sólo el judeo-crisitanismo, resultaba la esperanza (en minúscula) pasiva, viva en el estómago lleno de la burguesía. Una Esperanza negada.

Voy a ver si consigo las obras que citó. Muchas gracias.

5:30 AM

 

Blogger E20109060 dijo…

“Sinceramente no soy capaz de ver la diferencia entre un ideal y una recompensa” 

Pues amigo a ver si una repasadita a un diccionario te lo aclara, una es por deber, un deber superior que uno hace propio sin esperar nada, la otra es simple conveniencia, esperas algo a cambio.er

2:40 PM

Nota de MontAlbo:
El  interesantísimo post de JAUME FARRERONS, tomado de su blog “filosofía crítica” es un honor tenerlo
reproducido aquí, con permiso de su autor, supongo… puesto que no ha manifestado ninguna objeción.

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